Amistad, trabajo y dedicación detrás de las pinturas

Sandra Aparicio es profesora de pintura. Rosario Daract la dobla en edad y es su alumna desde hace 15 años. Actualmente son parte de la muestra grupal “Sembradores de Agostos” que se expone hasta fin de mes en el Centro Cultural Puente Blanco.

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Desde muy pequeña, Sandra Aparicio realiza actividades relacionadas con el arte. “Hace 20 años que soy profesora de pintura. Pinto desde siempre. Empecé en la Escuela de Bellas Artes en la ciudad de San Luis, luego en el Polivalente y cuando terminé la secundaria me mudé a Córdoba para estudiar el profesorado de pintura”.

Sandra se define como una artista que hace “Arte Disidente”, que es el arte que no encaja dentro de los cánones normales. “Mis cuadros tienen muchas inclusiones, no solo es pintura pero le voy agregando diferentes cosas. No llega a ser collage”, explica la artista y profesora.

Cuando terminó la carrera se quedó unos años en Córdoba y en 2001 volvió a San Luis. Inmediatamente comenzó a enseñar pintura. Actualmente dicta talleres en su atelier en Juana Koslay. Es docente en la escuela Senador Alfredo Bertín de El Trapiche y en dos escuelas de la ciudad de San Luis. Además, dicta clases en el Centro de Jubilados Nacionales y En todas enseña educación artística, siempre orientado hacia el lado de la pintura y trabajando con la expresión de los chicos.

15 años de clases de pintura y amistad

Rosario Daract tiene 79 años. Le dicen “Charo”. Pinta desde hace 15 y siempre fue alumna de Sandra Aparicio. En sus ojos se refleja la admiración que tiene por la persona que le permitió cumplir el sueño de aprender a pintar y disfrutar del arte.

“Charo” comenzó a pintar luego de jubilarse como docente de manualidades en el Colegio Nº 8 Maurio P. Daract. Algunos de sus cuadros los vende y otros los regala a sus familiares. Si bien no tiene una línea de temas definidos por los que se incline al momento de pintar, asegura que trata de estar la mayor cantidad de tiempo dedicada a la pintura en su casa, más allá de las 2 horas por semana que va al taller con la profesora Aparicio.

“No conocía el óleo, para nada. Pero comencé a pintar con Sandra Aparicio en el Centro de Jubilados Nacionales y es lo que realmente me apasiona y lo que me hace seguir viviendo. Es importante que uno pueda hacer lo que le gusta y la edad no tiene que ser un impedimento para eso.” expresa Rosario.

“Siempre quise pintar. Entonces dije, cuando me jubile voy a hacer pintura al óleo. Tenía miedo porque no sabía si iba a aprender, pero como Sandra lo hice y actualmente lo sigo haciendo.